Raúl Porras, su esposa Patricia, sus tres hijos y Begoña, hija de Víctor El P. José Francisco le respondió agradeciendo su testimonio y animándole a que, además suplicara la curación en estos términos: “Me dice mi sobrina Begoña que su esposa anda en silla de ruedas. ¿No se les ha ocurrido encomendarse a Víctor para que él les obtenga del Señor el milagro de poder andar sin necesidad de silla de ruedas? No dejen de hacerlo y pídanselo con mucha fe y no dejar de pedírselo hasta conseguirlo, pues si se lo piden con mucha fe y se lo piden hasta conseguirlo, el milagro está asegurado…Yo me uno desde ya a su petición en la seguridad de ser escuchados”. Nuestra Señora de Guadalupe La respuesta de Raúl Porras no se hizo esperar y en unos términos que nos pueden dejar desconcertados y desde luego maravillados, pues no se inclina a pedir ese favor por considerar que el Señor ya le ha otorgado un milagro mucho mayor por intercesión de Víctor: El don de la...