Carmen Arroyo del Burgo Tengo un hijo que anda en silla de ruedas. Pues bien. El día 1 de julio de 2015, se rompió la silla de ruedas de mi hijo. Dejé en casa al hijo que tiene 47 años y está totalmente imposibilitado, y yo cogí la silla para llevarla al taller mecánico. Al salir de casa donde hay una rampa, tan pronto puse el pie en la rampa me resbalé. Me fui entonces a agarrar de la barandilla y la silla de ruedas cayó encima de mis pies y caí desplomada para atrás y me pilló las piernas, y como la silla de ruedas, que tiene dos baterías pesa muchísimo, yo creí que me había roto los pies y exclamé: ¡Ay mis pies! ¡Ay mis pies! Jesús Conde, hijo de Carmen Arroyo Pedí al Señor, por mediación de Víctor que no me pasara nada, como así fue . En ese momento acertó a pasar por allí un joven que se llamaba precisamente Víctor, quien me ayudó a levantar la silla y luego a levantarme a mí. Para mí fue un milagro y muy grande el que cayendo de espaldas no me desnuca...